martes, 19 de julio de 2011

Posiciones básicas de sumisión (fotografias de DoloryPlacer.org)


Posición de Saludo



Una de las formas de saludar al Amo es sentada sobre los talones, con el cuerpo inclinado hacia delante de modo que la cabeza toque al suelo y con los brazos hacia delante a modo reverencia.


 O también,



Otra de las formas tipo reverencia es a cuatro patas con las rodillas separadas, la cara pegada al suelo y las manos por delante de la cabeza.



Posición de Espera
 Esta posición puede ser de pie, sentada o de rodillas.

  De pie


 Puede ser de pie con las manos atrás en la espalda, piernas separadas y cabeza gacha.


Sentada

En la posición sentada la cabeza se mantiene baja y las manos juntas sobre uno de los muslos a espera de alguna orden del Amo.

 De rodillas


 Esta posición es de rodillas, piernas separadas, manos juntas en la espalda y cabeza gacha a la espera de instrucciones.



Posición "Examinar"


Esta posición es de rodillas con las piernas separadas, brazos también separados y manos detrás del cuello, con la cabeza ligeramente echada hacia atrás y sacando pecho.



Posición "Ven Aquí"


 Esta postura consiste en gatear a 4 patas hacia el Amo, de rodillas con las piernas separada y la cabeza gacha. 




Posición "Entregate"



 Esta posición es tumbada sobre la espalda con las piernas abiertas y las manos sobre las rodillas separandolas.



Posición "Sometete"


Esta posición es boca abajo con las piernas separadas, la cara pegada al suelo y las manos unidas detrás de la espalda.



 Posición "Chupa"


Esta posición es arrodillada, sentada sobre los talones con las palmas de las manos hacia arriba apoyadas sobre los muslos, la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás y la boca abierta.



Postura "En Posición"
  

Esta postura es a cuatro patas, con las rodillas separadas, la cara y los brazos tocando el suelo y el culo elevado para ser azotado o tomado por detrás.

sábado, 16 de julio de 2011

El quinto encuentro, sábado 16 de julio


Me puse para este encuentro un vestido negro con falda muy corta y subí al santuario de Loreto donde habíamos quedado.

Aquello estaba lleno de gente, hasta estaba el trenecito turístico de tarragona y se escuchaba el barullo de los turistas paseando por la zona.



Así que recogí de su coche la silla y tres implementos que él había elegido para la ocasión.
Esta vez fueron: un manojo de bridas de plástico unidas en un extremo, un twise de 2 lenguas y otro de 5 lenguas.

Y nos dispusimos a andar entre la maleza por el campo hasta encontrar un lugar al refugio de las miradas de los excursionistas para ello nos metimos por caminos de zarzas y caminamos sobre un terreno con restos de escombros, así que entre que me devorarón los mosquitos y me pinche varias veces con aquellas plantas espinosas, mis piernas salierón de alli que parecian un mapa mundis.





 
Allí recibí:
50 nalgadas,
25 azotes con el manojo de bridas,
25 con twise de 5 lenguas
y tras un descanso siguieron
25 nalgadas,
50 nalgadas y
25 azotes con twise de 2 lenguas.
200 azotes en total.
 






No pude evitarlo con alguno me salto alguna lagrimilla, realmente el twise de 2 lenguas me ha impresionado.








De camino a casa en mi coche sentí una sensación de tristeza y preocupación por haberle fallado y no haber aguantado bien el twise de 2 lenguas. Una vez en casa contemplando mis nalgas ante el espejo descubrí mi primer moraron.



Gracias Señor por la inmensa paciencia que tiene conmigo.


viernes, 15 de julio de 2011

El protocolo BDSM (por Gabrel)

En el BDSM existe un conjunto de normas razonables y sensatas que determinan cómo deben ser nuestras conductas, comportamientos y relación con otras personas, a su vez saber qué podemos esperar de los demás.

Además, el Protocolo sirve para desarrollar la fantasía y la imaginación, adornan el vínculo y la relación, explicitando cada uno de los pasos que debes seguir durante un encuentro.

Ambas formas de entender el Protocolo fueron denominadas en un debate celebrado en Rosas5 (Barcelona) como:
- Protocolo Generalizado (que afecta al BDSM como grupo) y
- Protocolo Interno (que afecta al vínculo Amo-sumisa) .

No obstante, algunos practicantes del BDSM se rebelan contra dichas normas, hay quien las cuestiona y se muestran no partidarios de ellas, otros matizan en cambio que son defensores de su existencia siempre que no sean muy elaboradas.

Por la varivariedad y pluralidad de prácticas aquellas reglas a seguir que pudieran considerarse muy convenientes para la práctica del Bondage son irrelevantes o quedan sin efecto para otras prácticas más próximas al sadomasoquismo.

¿Qué incluye el protocolo?

Hay quienes consideran que deben quedar fuera de ser consideradas Protocolo BDSM aquellas reglas o normas objetivas y explícitas que se concretan en torno a un evento, organización o local (denominándolas, tal cual, reglas o normas), y también deben quedar fuera las que se basan en el respeto y el buen comportamiento de las personas (por cuanto se presuponen para quiénes quieren relacionarse e integrarse en el seno de una Comunidad); incluyendo por tanto sólo aquellas que sí tipifican y adornan propiamente la escena y el comportamiento en rol del Dominante y de la sumisa.

Otros en cambio, consideran que el Protocolo está constituido por la existencia del conjunto de normas, valores, símbolos y formas de relación entre personas, aunque muchas no escritas, y que son las que confieren un carácter singular y específico que permiten apelar a los términos Subcultura BDSM y Estilo de Vida BDSM.

Debemos tener claro que no existe un único Protocolo. El propósito de éste artículo es mostrar dónde y cómo actúa el Protocolo y cuáles son las claves para que cualquier practicante (inicial o con experiencia) sepa desenvolverse con su mejor conocimiento y capacidad relacional dentro del BDSM.

Algunos errores frecuentes respecto del Protocolo

El Protocolo existe porque existen las relaciones entre practicantes del BDSM. Es necesario para la buena armonía y convivencia de quienes se relacionan.

Debemos tener en cuenta, ante todo, a quién afecta el Protocolo. Un error muy común es pensar que el Protocolo solo se aplica cuando se trata de actividades organizadas que congregan a un amplio número de practicantes del BDSM. Unas pautas de comportamiento en una relación Amo – sumisa ya forman en su conjunto un Protocolo. Incorporar a una tercera persona a ese vínculo o relación implica necesariamente explicar cómo se manifiestan los roles en dicho vínculo.

Es verdad que, donde se hace público y manifiesto el Protocolo es en las Organizaciones, locales con espacios acondicionados para BDSM y aquellos eventos puntuales para el encuentro y desarrollo de algunas prácticas.

Otro error muy frecuente es pensar que el Protocolo solo se refiere a cómo debe comportarse una sumisa o esclava frente a su Amo, y por indicación de éste a otros Dominantes y sumisas. Se olvidan que el Protocolo también debe ser seguido y respetado por los Dominantes (la falsa idea del Amo “dios”) en relación a su sumisa y esclava, en la relación con otros Dominantes y para con otras sumisas.

Una generalización que también da lugar a errores frecuentes, es pensar que el Protocolo solamente se extiende a aspectos como el código de vestuario, un argot específico, uso de instalaciones o aplicar las normas sólo en el momento del desarrollo de una sesión o juego BDSM.

Otro error que se da con suma frecuencia es la que considera que el Protocolo se aplica sólo con quien ha dado muestras suficientes de merecerlo. Como forma de comunicación, el Protocolo revela mucha información: apariencia externa, estética, saber estar, carácter del rol y experiencia.



Los cuasi Dogmas del BDSM

El Protocolo existe porque el BDSM incide, afecta y altera al estado físico y emocional de quienes lo practican. En cualquiera de sus variantes, el BDSM desarrolla relaciones asimétricas: Una persona inmoviliza - otra queda inmovilizada; una persona ejerce autoridad y poder - otra obedece; una persona inflinge dolor y humillación - otra lo experimenta.

En un nivel superior, inviolable están un conjunto de valores que giran sobre los conceptos “Seguro, Sensato y Consensuado” (acrónimo SSC); y “Riesgo Asumido y Consensuado para la práctica Sexual Alternativa” (acrónimo RACSA o RACK).

Esta terminología conceptual, trata de garantizar que entre los participantes quedan consensuadas las prácticas, las formas de comunicación y mecanismos de seguridad, los límites y alcance de dichas prácticas; y que el proceso de recuperación o cuidado que se requiere y que cualquier alteración negativa física y emocional quedará adecuadamente reestablecida.

Otro conjunto de valores están destinados a identificar las actitudes y aptitudes que deben identificar los roles superior e inferior en estas relaciones asimétricas.

Básicamente es responder a dos preguntas: ¿Qué se espera de un Dominante?, ¿Qué se espera de un sumiso?
Aquí el Protocolo es más díscolo y difícil de precisar, porque cada Comunidad BDSM acentúa unas cualidades o unos rasgos en detrimento de otros, buscando una mayor adaptabilidad para el conjunto de personas que congrega (por ejemplo, las sociedades hispanas han enfatizado mucho en aquellos valores que identifican claramente al BDSM fuera de toda sospecha relacionada con el predominio del hombre sobre la mujer y situaciones de abuso sexual). Pero todas las Comunidades tienen en común que describen las características del comportamiento esperadas en ambos roles y el alcance de las respectivas responsabilidades y obligaciones de todos los practicantes según sea su rol. Están muy difundidas las 10 reglas para los Dominantes y las 10 reglas para la sumisa : Paciente, humilde, mente abierta, comunicativo, honesto, sensible, dominante/sumiso, realista, cuerpo sano, y diviértase.

El Protocolo del BDSM es el resultado de incorporar elementos específicos de su tradición, como pueden ser por ejemplo, el uso de un lenguaje – argot BDSM; las formas de tratamiento que marcan la distancia entre roles; determinadas formas y variantes de vestimenta y desnudez corporal; el uso de símbolos y adornos para el cuerpo; la adopción de determinadas posiciones corporales; algunas consideraciones relacionadas con la seguridad en la práctica BDSM, y todas aquellas otras variantes que hacen del Estilo de Vida una práctica relacional y sexual alternativa que transgreden a las tradicionales y convencionalmente establecidas en nuestras sociedades. Y por otra parte, incorpora para sí valores universales como son el respeto a las personas, el sentido común, las buenas prácticas, y mantener las buenas formas.

La cualidad más importante de un Protocolo es su utilidad práctica, y en el BDSM la cumple. Existe porque es útil para cada situación. Por tanto su existencia y la consideración de ser tenida en cuenta no actúan de forma coercitiva ni merma creatividad a quienes la cumplen. Más bien al contrario, enfatiza y genera más atención para que el respeto, las buenas prácticas o las buenas maneras se lleven a la práctica con exquisito cuidado.

En los vínculos Amo – sumisa, este sentido de la utilidad hace que el Protocolo actúe como un instrumento poderoso del aprendizaje a través del condicionamiento operante o instrumental, es decir, a través del reforzamiento y del castigo tan ampliamente utilizados en el BDSM.

Para el BDSM en general el Protocolo sirve para fijar las pautas generales de conducta de sus practicantes, la consideración de la admisión o no en el seno de la Comunidad a nuevas personas y sus posibles prácticas.

Para el Dominante, el Protocolo sirve para fijar los objetivos a corto plazo en relación a su vínculo con su sumisa, es decir, dentro de los límites consensuados, qué cosas practicar y cómo espera que las practique para que le reporten el beneficio y placer esperados de la entrega sumisa.

Para la sumisa, el Protocolo es el camino a seguir para llevar a cabo la conducta esperada por su Dominante, con el fin de proporcionarle el bienestar y placer debidos y como fuente para la obtención de su propio placer. El Protocolo ayuda para penetrar en el adecuado ambiente de sumisión, centrándose en las tareas que debe cumplir, dejando a un lado aquellos otros factores que pudieran condicionar el desempeño eficaz de dichas tareas.

El Lenguaje de los Símbolos


Una serie de símbolos visibles sustentan la mejor tradición del BDSM en el Protocolo, caben destacar:

-El triskel como emblema del BDSM (Emblema Project) y la bandera (Leather PrideFlag) que localizamos en muchos espacios para identificar que congregan a la Comunidad BDSM.

-El negro, color universalmente usado como forma de vestir que identifica a la Comunidad y comúnmente aceptado como requisito de participación y relación con otros.

-El Cuero, y posteriormente el látex como tejidos preferentes y con un alto componente fetichista junto con sus complementos de botas y zapatos de tacón alto, cinturones anchos y cadenas.

-El Collar, símbolo universalmente utilizado para describir un vínculo de Dominación – sumisión, la señal inequívoca de pertenencia a un Dominante, en sus variantes de collar de entrenamiento y disciplina o
collar de paseo.

-El anillo, alegoría del anillo descrito en Historia de O, otra variante de señal de pertenencia.

-Las listas de prácticas BDSM, playlist, como primer paso - norma para proceder a la comunicación y establecimiento de las afinidades, prácticas posibles y límites dentro del BDSM entre dos practicantes de diferente rol.

-El contrato, temporal o indefinido, manifestación escrita de los propósitos y el alcance del poder de un Amo sobre su sumisa.

-Las ceremonias y rituales, las más difundidas las de Iniciación, de las Rosas (o consagración de un vínculo) y la del Té (inspirada en el mundo Geisha). A estas hay que añadirles aquellas otras que cada Organización
o grupo de amigos BDSM deciden llevar a la práctica (por ejemplo, bajo el nombre de rituales, los peruanos de LoveChains han incorporado una amplia variedad).



El Protocolo para el vínculo Amo – sumisa, la humillación y servidumbre.

En este caso nos referimos a las pautas (algunas veces más que pautas son reglas inviolables) a seguir y normas de conducta que afectan de forma exclusiva a una relación Amo – sumisa. Estas, por lo general, son las instrucciones precisas que el Amo consensúa con su sumisa que afectan:

-Al conocimiento mutuo, los límites y limitaciones a partir del trabajo sobre una lista de prácticas.

-Desde el nombre de la sumisa hasta la forma de tratamiento y uso del Usted; Amo; Señor; Dueño; etc.

-Habla, mirada y posiciones corporales.

-Uso del tiempo, de los espacios y del mobiliario.

-Formas de servidumbre, incluida la sexual.

-Celebración de Rituales y ceremonias.

-Vestuario y desnudez.

-Relaciones de la sumisa con otras personas del BDSM.

-Publicidad o no de la existencia del vínculo.

-Grado de concreción o vinculación de la relación, temporal o indefinida, parcial o con tendencia a una Cesión Completa de Poder (Total Power Exchange).


En el proceso de aprendizaje de la sumisión, la humillación y la servidumbre se requiere por parte del Amo una serie de pautas e instrucciones (tantas como sea posible según sus objetivos, y cuanto más descritas mejor) que ayuden a la sumisa para cumplir su misión. Cuando el Amo planifica escenas de humillación se basa en las fantasías propias y las de su sumisa, desempeñará su rol y actuará con autoridad y creatividad, y exige de la sumisa estricta obediencia, cumplimiento y sometimiento. Es aquí donde el Protocolo demuestra sus beneficios.

A través de la humillación la sumisa se somete a la voluntad de su Amo. La obliga a darse cuenta de cuán profundamente es esta decisión y que obedecer no siempre resultará grato y fácil. Afectará psicológicamente a la sumisa en aspectos positivos en unas ocasiones, y quizá en la mayoría de un modo negativo, de ahí la importancia que el Amo conozca muy bien a su sumisa y emplee con suma precaución la humillación. El
Amo es siempre responsable del cuidado somático de la sumisa, de su crecimiento en la relación y en el desarrollo de la sumisa.

La humillación está asociada a estas prácticas: Adoración, animalismo, aspecto físico, ceremonias, castigos, comunicación Amo-sumisa, control de decisiones, dolor, exhibicionismo, forma de hablar y mirar, forma de vestir, mortificación, objeto, posiciones corporales, rituales, rol de edad, rol de género, servidumbre funcional, servidumbre sexual (homo, hetero y bisexuales) y súplica.

Adicionalmente y de forma pormenorizada, el Amo que planifica a través de un detallado Protocolo las escenas de humillación puede beneficiarse en:

-Facilitar a la sumisa que asuma su rol, entrar en la sumisión y sentirse realmente sometida.

-Potenciar la humildad en la conducta de la sumisa, aceptando que la humillación es un poder que ejerce su Amo para que ella obedezca y le satisfaga. La dimensión y alcance de este comportamiento humilde
queda restringida al universo de su Amo y sólo en este espacio es donde deberá manifestarla.

-Modificación de la conducta de la sumisa. La humillación es empleada para romper con las pautas y convencionalismos de cada uno.


El Protocolo en Internet

Durante los primeros años del Internet, el Protocolo o normas de comportamiento sirvieron para reconocer quién era practicante – interesado en el BDSM y quién un desafortunado curioso. En los últimos cinco años y la incorporación de miles de nuevos usuarios, esa capacidad de reconocimiento no es posible (algunos sarcásticos dicen que es cuestión de repetir cuatro sencillas reglas). A la vez que se han generalizado y proliferado los espacios virtuales donde supuestamente se agrupan los practicantes de BDSM (donde cada vez que se habla es más de todo lo insustancial que de BDSM). De modo que, pese a existir normas de acceso y comportamiento, los administradores -moderadores de estos espacios parecen más vigilantes -policías persiguiendo a los que incumplen dichas normas, sobre todo si son las más esenciales. Con lo que el Protocolo tiende a diluirse y en muchos casos a desaparecer para quedar relegado a los contactos privados.

Hasta el momento, el Protocolo de los espacios de BDSM en Internet contempla habitualmente:

-El respeto al otro como forma esencial de comunicación. Una norma básica que persiste auque desgraciadamente también se transgrede.

-Formas de identificar los apodos o nicks de los participantes, según sean sus roles.

-Formas de habla, conversación y de tratamiento entre los participantes, según sean sus roles.

-Formas de organizar las actividades dentro y fuera del espacio virtual (las comúnmente denominadas Kedadas), así como de los debates y tratamiento del conocimiento y la información acerca del BDSM.

-Formas de resolver los conflictos que puedan producirse entre participantes.



El Protocolo en Organizaciones y Locales de BDSM

Antes mencionamos que en estos se hace necesaria la necesidad de publicar reglas básicas y Protocolo. Hay referencias en el artículo de Cuadernos BDSM nº 3, titulado “BDSM Social” . Estas normas que tienen en común:

-Formas de acceso a las organizaciones, derecho de admisión y preservación de la identidad de los asistentes.

 -Formas de organización y administración.

-Formas de desarrollo de actividades de performance y sesiones BDSM grupales.

 -Uso de las instalaciones y prácticas permitidas.

-Formas de moderación de grupos de debate e integración de nuevos miembros.

-Formas de intervención en caso de conflictos.



El Protocolo entre Dominantes.


-Respeto: A su persona, a sus límites y a su vida privada. Respeto a su anonimato (incluido el nick) salvo consentimiento previo.

 -Discreción: Las conversaciones particulares no tienen por qué ser reveladas.

 Previamente a una invitación, debe conocer quiénes son el resto de invitados.

 -Consideración: Si no es conocido ni hay referencias, es tratado como Dominante en un trato de igualdad, sin dudar de su condición salvo un comportamiento que haya manifestado lo contrario, y aún así tiene el
derecho de, privadamente, exponerle las razones por las que ha dejado de tener tal consideración.

 -Reconocimiento: A su pertenencia en la Comunidad BDSM, a su experiencia en el BDSM y a su Maestría.

 -Preferencia de Anfitrión: En su domicilio y en su Comunidad. A ser considerado Master de Master y/o Maestro de Ceremonias donde es reconocida su experiencia y maestría. A ser el primero en el uso y disfrute del juego SM donde es el anfitrión.
En presencia de sumisas, actuando en rol, tendrá preferencia ante ellas.

 -Inviolabilidad: Su propiedad es suya y es inviolable. Para poder hacer uso de ella debo contar con su debida autorización. La presencia de un collar (aún en periodo de pruebas) es suficiente para garantizar que su
propiedad es inviolable.

 -Interés: Y atención preferente a lo que diga o haga por su condición Dominante.

-Visión: Tiene derecho a tener una visión diferente, incluso completamente diferente de la práctica del BDSM, sin tener por qué ser prejuzgada o criticada, siempre en la seguridad, sensatez y consenso.

 -Reciprocidad: Consensuar formas recíprocas de Protocolo.



El Protocolo entre sumisas.

El Protocolo más usado contempla la hermandad entre las sumisas y esclavas, como forma de comprensión, aprecio y apoyo mutuo.
Algunas sumisas realizan actividades encaminadas a la información – orientación y acompañamiento de otras que recién se inician. En estos casos se concreta el reparto de tareas, cierta jerarquía basada en la experiencia y el alcance y responsabilidad de dicha tarea sin menoscabo de las acciones y decisiones que pueda tomar el Dominante.



El Protocolo en la Seguridad

La práctica del BDSM conlleva asumir riesgos a partes iguales entre Dominantes y sumisas, del mismo modo que minorarlos y aumentar las condiciones de seguridad son responsabilidad de ambos roles en base al conocimiento de las prácticas, la experiencia y la forma de actuar en caso de lesiones.

Olvidamos con frecuencia la conveniencia de tener disponibles las pautas a seguir para aumentar la seguridad de nuestras prácticas. Son algunos ejemplos:

 -Safeword o el posible uso de la palabra de seguridad durante el desarrollo de una sesión BDSM.

- Instrumental y atención de primeros auxilios sanitarios.

- El conocimiento de la seguridad en el Bondage.

- El conocimiento de la seguridad en el Spanking y azotes.

- El conocimiento del Aftercare o cuidado Post Sesión.



El Protocolo para dirimir conflictos dentro del BDSM


-La existencia del Master of Masters, que en los locales de BDSM suele ser el dueño del local, (tiene el derecho de admisión y de expulsión, es el responsable de la mazmorra y él decide quién, cómo y cuánto juega).

En las Comunidades, el Master of Masters resulta elegido de forma temporal y se ocupa de coordinar el desarrollo de las actividades o sesiones. En domicilio particular coincide con el anfitrión, salvo que reconozca entre los Dominantes alguien con más crédito, pericia o experiencia que él y delegue esa tarea.

La existencia de la Slave of slaves, otros la llaman Slave Guardian, otros Slave Guide; cumple la misma función que las anteriormente descritas.

Cuando se trata de aplicar la disciplina en un mal comportamiento de un Dominante es donde surge grandes discusiones. En el común de los casos se determinan cuatro situaciones: Aviso, Amonestación, Exclusión, Denuncia:

 - Aviso: Debe detener el desarrollo de la sesión en ese instante y es reconducido o guiado hasta darlo por concluido. Apartado del escenario, acompañado y aislado en un feedback se analiza el comportamiento observado y cómo reconducirlo. Este hecho no es considerado como punible, al contrario, se considera muy seguro y es habitual: una comida que causa malestar; una copa con efecto indeseado; un subspace con
reacciones inoportunas; pasar desapercibido un safeword; o simplemente un entrometido que se dedica a tomar fotos de una escena sin permiso... o el que se pone a hablar por el móvil-celular en el momento más inadecuado. Si el aviso es reconocido, vuelve al escenario. Si no reconoce el aviso, es invitado a abandonar el lugar.

- Amonestación: Es en los casos anteriores que no reconoce el aviso y persevera en el comportamiento inadecuado y no atiende la indicación de abandonar el lugar del Master of Master. Se hace llegar un día o dos
después de haber ocurrido el incidente, ofreciéndose diferentes opciones en función de la causa: Retirada temporal de los encuentros; Práctica con un Amo Guía o Tutor; o un tiempo con una participación - pasiva,
asiste pero no juega activamente. En cualquier caso, la amonestación es un diálogo posterior, comprensiva y que busca el consenso. Es un derecho del amonestado ser escuchado y actuar en descargo, aportando
cuantos considerandos o testigos considere oportunos. Se procede a reexaminar el contenido de su amonestación, su retirada o su ratificación.

 - Exclusión: La medida más tajante que se da en las comunidades BDSM anivel interno. Si el amonestado no está de acuerdo con reconducir su comportamiento y práctica, se procede a comunicarle que queda
excluido de las reuniones que pueda tener el grupo o Comunidad. Igual que la amonestación, existe con el excluido un encuentro y un diálogo.

 - Denuncia: Se entiende por tal el legítimo derecho de cualquier ciudadano de recurrir al amparo de su protección personal y legal. En el BDSM este es un derecho personal e intransferible de cada persona, no está negado nunca, cada practicante es libre de ejercerlo siempre, siempre e independientemente de que la Comunidad BDSM haya comenzado o no los pasos previos anteriormente explicados.

jueves, 14 de julio de 2011

El cuarto encuentro, jueves 14 de julio

Habíamos quedado para una sesión de spank en el santuario de Nuestra Señora de Loreto antes de la cena mensual con el grupo y llegue tarde, realmente tarde. Me sentía mal, avergonzada, no entiendo como siempre se pueden llegar a complicar tanto las cosas a último momento y como los coches más lentos o el autobús tiene que ir delante de ti cuando tienes más prisa, pero bueno ... es lo que pasa cuando no se sale de casa con el tiempo suficiente.

No me iba a librar del castigo. Ya imaginaba a mi Señor muy enfadado con mi tardanza. Debería ser yo quien le estuviera esperando y no a la inversa. No sabia ni que palabras escoger para pedirle disculpas. Y bueno, no dio tiempo a la sesión así que bajamos de la ermita de Loreto y fuimos a la cena.
  

La cena se celebro como en ocasiones anteriores en el Restaurante Ca la fina de Tarragona.
La cena estaba muy rica y la noche fue tranquila a pesar de que esta vez éramos 20 personas y se podía haber formado fácilmente un barullo tipo gallinero, pero parece que todos sabemos comportarnos muy bien.
Hablamos de varios temas, sobre el canal de irc hispano, sobre los preparativos de la fiesta del 24/7 y sobre temas espontáneos que fueron saliendo. La velada fue muy agradable, ya tengo ganas de repetir.


Después de la cena sesión de spank en la ermita del Loreto. 200 azotes en total. Cogí la silla y el implimento que mi Maestro eligio para el momento (un tawse) y bajamos a la explanada de la ermita. Estaba ya un poco oscuro y los azotes resonaban como si estuviera alguien jugando a las palas en un frontón.

50 nalgadas sobre sus rodillas 

30 azotes con tawse inclinada sobre la silla

20 nalgadas inclinada sobre la silla

50 nalgadas sobre sus rodillas

20 azotes con tawse de pie apoyada en la pared 

30 nalgadas apoyada sobre la pared.











Después en el coche abrazos, caricias, besos y algún pellizco espontáneo. Una sesión terminada con éxito, por lo menos para mi. Y la vista maravillosa del Santuario de Loreto en la oscuridad, bajo el silencio y la quietud de la noche.






Una vez en casa contemplando los recuerdos de la sesión y mis nalgas aun algo coloradas.

Gracias Señor por su inmensa paciencia y por sus magnificas enseñanzas.  

lunes, 11 de julio de 2011

El tercer encuentro, lunes 11 de julio de 2011

Esta vez salimos de compras, menuda caminata nos dimos, recorrimos todo el centro comercial.
Nuestro objetivo era encontrar una falda negra corta de vuelo. Quedamos en encontrarnos en Park Central de Tarragona. Allí visitamos todas las tiendas femeninas de ropa que habían sin dejar ni una sola por mirar y no encontramos nada.
No dándonos por vencidos a continuación fuimos al Corte Ingles y más de lo mismo, recorrimos toda la planta de ropa femenina y no encontramos la falda que buscamos. Ya me estaban empezando a doler los pies cuando escuche un "pues ya seguiremos buscando otro dia" que resulto la mar de aliviador.


Así que finalmente renunciamos por aquel día a comprar la falda y fuimos al ya nuestro conocido santuario de Loreto para nuestras practicas de spank. Sin duda alguna no llevaba el vestuario adecuado para pasear entre la maleza, ya que mis  piernas quedarón completamente marcadas por los pinchos de los zarzales. Esta vez fuerón 204 azotes en la posición doblada y apoyada sobre las rodillas. En series de 50, 25, 25, 25, 25 y 4 más ya dentro del coche de regalo. En los descansos, abrazos y un primer beso en los labios. Y de vuelta a casa hasta la siguiente sesión.

sábado, 9 de julio de 2011

El segundo encuentro, sábado 9 de julio



Esta vez nos encontramos en la puerta de mediamark en les Gavarres de Tarragona. Por un contratiempo de último momento llegue tarde a la cita, no me iba a librar del castigo.



Fuimos primero a la playa de la Savinosa, estacionamos el coche en el aparcamiento y caminamos hasta el chiringuito de la playa. Por desgracia cuando llegamos estaban cerrando el chiringuito, aparte de que había demasiada gente aun en la playa para las practicas que íbamos a realizar.








Fuimos entonces a la Cala Romana, donde ni aparcamos al ver que aun había gente en la playa.








Así que tuvimos que tomar la segunda opción, subir a la montaña. Y subimos al santuario de Nuestra Señora de Loreto.



Hacía una preciosa tarde de verano y se escuchaba la alegre risa de los niños jugando en las colonias del Loreto.

Cogimos del coche una esterilla y un latiguillo de cuerdas, recién hecho por mi Maestro y recién estrenado por mi; y nos adentramos en un sendero tranquilo de árboles y matojos donde poder estar alejados de la mirada de cualquier visitante al santuario.


Allí practique los saludos, las posturas de sumisión, unas sesiones de nalgadas y hasta probé el látigo de cuerdas.

Entre las pausas de la sesiones de nalgadas y azotes mi Maestro mi Maestro me abrazaba y permitió que yo también lo hiciera, a la vez que preguntaba como había ido la intensidad del spank. Allí me acepto como su sumisa y luego regresamos a casa.

Una vez en casa corrí a mirar al espejo el estado de mis nalgas, cuatro pequeñas líneas rosadas que desaparecieron al poco tiempo eran el recuerdo del encuentro.

Gracias Señor por su tiempo, sus enseñanzas y su paciencia conmigo.