miércoles, 29 de junio de 2011

Reglas de oro para una sumisa (de Mano de Hierro)


Algunas normas para las sumisas

Antes que nada decir que tan sólo son normas orientativas y que no es preciso ni obligatorio seguirlo a rajatabla. Evidentemente cada Amo tiene unas preferencias y cada sumisa acetpa o no acepta una serie de cosas. (Cada Maestro confecciona su propio librillo).

A partir del momento en que tu Amo te acepta como sumisa pasas a ser de su propiedad. Le obedecerás y satisfarás. Recuerda que no hay nada más grande para un Amo que ver a su sumisa cumplir sus ordenes correctamente.

Tu Amo podrá llamarte como quiera y usarte en cualquier momento.

No harás nada que no sea ordenado o autorizado por tu Amo. Así que permanece siempre expectante porque las órdenes te serán dadas de muchas formas: de viva voz o con una simple mirada, chasqueando los dedos o señalando.

Escucha con la máxima atención las palabras de tu Amo y cumple sus órdenes al pie de la letra. A cualquier indicación de tu  Amo contestarás siempre "Si, mi Amo" o "Sí, mi Maestro" ... o lo que él te ordene, agachando la cabeza.

Por regla general permanecerás en silencio, pero cuando dirijas la palabra a tu Amo hazlo con el máximo respeto y dándole el tratamiento que te ha enseñado (mi Amo, mi Dueño, mi Señor, mi Maestro...). Mantén la cabeza baja y háblale sin levantar el tono de voz.

No debes mira a los ojos a tu Amo a menos que él te lo permita.

Permanecer con la cabeza baja es señal de obediencia y sumisión.

Tendrás confianza en tu Amo y debes saber que él piensa siempre en tu bienestar emocional y físico.

Tu Amo establecerá las metas que debes conseguir y serás responsable de alcanzar esas metas. Aceptarás cualquier recompensa, disciplina o castigo que tu Amo te imponga, porque eso hará de ti una sumisa mejor.

Te está permitido sugerir nuevas formas de entrenamiento, dirigiéndote a tu Amo de forma respetuosa. Recuerda que eres el tesoro más grande de tu Maestro.

Discutirás con detalle tus límites con tu Maestro.

Nunca demostrarás desacato hacia tu Maestro de ninguna forma.

Tus acciones reflejarán la categoría de tu Maestro, estés o no en su presencia.

Te esforzarás en mantener un comportamiento sumiso apropiado en cualquier circunstancia.  Guardarás siempre sumisión a tu Amo esté o no presente, a cualquier hora, en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancias, sin importar quién puede estar presente.

Comunicarás siempre tus emociones a tu Amo.

Siempre que tu Amo hable, incluso cuando tú estés hablando, guardarás silencio y nunca le interrumpirás.

Darás gracias a tu Amo por todo lo que te da. Valora todo lo que recibas.

Procuraras satisfacer siempre a tu Amo. No puede haber mayor dolor que el sentimiento de saber que tu Amo no está satisfecho de ti.

Aceptaras los castigos como medio para corregir tu comportamiento. Confesarás a tu Maestro tus desobediencias, de modo que él pueda decidir si tales desobediencias  requieren disciplina o castigo. Dentro de lo malo, la sinceridad a tu Maestro será premiada.

Llevarás tus piernas y sexo completamente depilado, a menos que tu Amo ordene lo contrario. 

Usarás el collar que tu Amo te ha dado, con orgullo porque es un signo de pertenencia y dedicación a tu Maestro.

Mientras estés en escena, pero no seas usada permanecerás en el rincón que tu Amo te tenga reservado, guardando la que debe ser tu posición natural: de rodillas, con la cabeza agachada y en silencio. Podrás apoyar las nalgas sobre tus talones pero mantendrás la espalda erguida y los brazos pegados al cuerpo para realzar tus pechos. Apoyarás las palmas de las manos sobre los muslos y procurarás que los dedos queden bien estirados y separados. Tu otra posición natural será a cuatro patas, como una perra. Tu posición natural frente a tu Amo es de rodillas.

No te preguntes las razones de las órdenes o castigos de tu Amo. Simplemente acéptalos y cúmplelos poniendo todo tu empeño en ello.

Te comportarás en público con la máxima discreción, pero si tu  Amo desea exhibirte, deberás vestir la indumentaria apropiada y adoptar poses obscenas y extremadamente provocativas. Tu Amo decidirá las prendas que debes usar en cada situación.

Te sentirás orgullosa de llevar el collar de perra o cualquier otro atributo de sumisa que tu amo te imponga (cadenas, marcas, etc) pues significan que le perteneces.

Cuida tu cuerpo para que tu amo te encuentre siempre atractiva y dispuesta a ser usada. Mantén con el máximo cuidado la higiene corporal. Evita los perfumes fuertes y los excesos de cosmética y maquillaje salvo que tu Amo lo desee.

En presencia de tu Amo cuida tus gestos, tus posturas y tus movimientos de forma que resulten excitantes. Sedúcele en todo momento. Descubre tu misma cuándo le apetece verte insinuante y sensual y cuándo desea que seas la más guarra y la más salvaje de las putas. En este caso demuéstrale sin ninguna reserva que estás hambrienta de su sexo y de su látigo, aunque será el quien decida lo que debes hacer.

El semen de tu  Amo será para ti un regalo precioso y un exquisito manjar que en ningún caso debes desperdiciar.

En presencia de tu Amo no tendrás intimidad. Pide su autorización para hacer tus necesidades y él decidirá cómo y dónde debes hacerlas.

Dormirás desnuda y en el suelo. Si tu Amo te permite hacerlo de forma más confortable considéralo un privilegio.

Cuando tu Amo te ordene que cojas o le traigas algo, tu forma natural de hacerlo será con la boca y desplazándote a cuatro patas.

Mantén tu boca, tu lengua y tus labios húmedos y dispuestos para lamer y chupar en cualquier situación, salvo cuando tu  Amo te amordace.

Acepta las marcas que los azotes de tu Amo dejarán sobre tu cuerpo. Son adornos para su placer. Tu Amo decidirá si debes ser tatuada o anillada, dónde y cuándo. Una sumisa experimentada ve sus marcas como algo de lo que sentirse orgullosa.

Muéstrate siempre expectante, participativa e imaginativa.

El adiestramiento y el aprendizaje de una sumisa no acaban nunca. La imaginación es el mejor instrumento para un perfeccionamiento constante.

Confiesa a tu Amo todo aquello que realices en contra de su voluntad, incluso los pensamientos negativos. Sé absolutamente transparente porque la mentira o el engaño significarían el fin de tu sumisión. Tu Amo decidirá los castigos o la disciplina que mereces y tomará las decisiones oportunas para tu reeducación.

Ahuyenta tus dudas exponiéndolas abiertamente.

Solicita periódicamente autorización para exponer a tu Amo un balance de tu sumisión: los cambios que notas, los logros de los que te sientes orgullosa, aquellas cosas en las que temes no complacerle al 100% y aquellos otros retos frente a los cuales todavía te sientes insegura o temerosa. Pídele ayuda para vencerlos y renueva tus promesas de absoluta sumisión.

El poder y la autoridad de tu Amo te infunden respeto. Estás orgullosa de pertenecerle y tu máxima satisfacción es comprobar que se siente agusto.

CONCLUSIÓN: Si deseas satisfacer plenamente tus fantasías de convertirte en una buena sumisa debes concentrar todas tus energías, en adorar, complacer y obedecer a tu Amo.


* Textos extridos de Reglas de oro para una sumisa de Mano de Hierro

martes, 28 de junio de 2011

Pelicula de la secretaria

Consejos para principiantes ( de Lady Green & Jay Wiseman)


BDSM es uno de los varios nombres genéricos dados a un conjunto de conductas que incluyen bondage, spanking, dominación y otras actividades llevadas a cabo en un contexto seguro, consensuado, no violento y erótico.

BDSM es una forma de juego erótico que conlleva ciertos riesgos físicos y emocionales, y por tanto requiere de cierta formación para poder ser realizado con seguridad.

Por ello se dan las siguiente recomendaciones/ consejos. Aunque estos no constituyen, ni pretenden hacerlo, una completa formación sobre el tema.

1 .- Practica BDSM únicamente con personas a las que conozcas mucho y con las que te lleves bien, y cuando ambos estéis en buena disposición.
Realizarlo con extraños o cuando alguno de los que interviene esta cansado o contrariado incrementa extraordinariamente el riesgo. Evita el uso significativo de toxicos. Si no se esta en condiciones de conducir, no se esta en condiciones de practicar BDSM. (Si estas bebido o fumado es preferible dejar el BDSM para otro momento)

2 .-Se debe dejar al mundo "real" al margen. Al menos que ambos estéis especifica y previamente de acuerdo, jugar a BDSM no es una ocasión propicia para "castigar" a alguien por una falta u ofensa del "mundo real". (Esto no es una venganza, es un juego consensuado)

3 .- Cuanto mas capaz seas de pensar y sentir como tu pareja, mejor serás en este juego. Ante alguna rutina nueva, experimenta (de forma razonable y segura) primero tu mismo antes de hacérselo a otra persona.

4 .- Prepárate para las emergencias. Ten a mano todo lo necesario, incluido un pequeño kit de primeros auxilios. Toma algún curso de primeros auxilios o de reanimación cardiorrespiratoria al menos una vez al año según las practicas que desees realizar.

5 .- Juega con una "alarma silenciosa" en funcionamiento: Cuando juegues en privado con alguien nuevo, cuéntale a algún amigo de confianza dónde vas a estar y con quién.  (Más vale prevenir que lamentar).

6 .- Acordad por adelantado lo que se va a hacer en las sesiónes. No es momento de defraudar expectativas. Considerad asuntos como conducta sexual, sexo seguro, tipo y grado de bondage, límites físicos y emocionales, y todo por adelantado. Se debe permanecer en estos límites mientras se juega. Si la sesión va bien, siempre puede haber otras oportunidades.
Después, comentar sobre lo experimentado, por ejemplo, al día siguiente. Comentad qué fue bien y qué fue mal, y qué se puede hacer la próxima vez o como se puede corregir algun pequeño error.

7 .- Acordad una o dos contraseñas. Serán frases o palabras especiales que indicaran que la actividad verdaderamente necesita ser ralentizada, cambiada o detenida. Negarse a respetar una contraseña es una muy grave falta, incluso puede llegar a ser un delito.

8 .- Es buena idea que el/la Dominante "compruebe" ocasionalmente con su sumiso/a, a lo largo de la sesión. (A veces resulta complicado para el sumiso/a usar las contraseñas, aunque quisieran). Una buena comprobación muda puede ser que el/la Dominante de dos suaves pero firmes apretones en la mano de el/la sumisa. Si a su vez nota otros dos apretones, querrá decir que todo va básicamente bien.

9 .- Evitad juguetes con bordes afilados o esquinas. Los látigos e instrumentos para spanking deben ser usados con extremo cuidado. Hay que saber manejarlos correctamente, conociendo en que lugares del cuerpo y con que impulso utilizarlos.
Por norma, los latigazos y azotes se aplican siempre sobre las zonas carnosas y musculadas del cuerpo, como la parte baja de las nalgas o "La mitad inferior de la mitad superior" de la espalda. Es muy arriesgado golpear a tu pareja en los riñones, hígado, plexo solar o al final de la espina dorsal.

10.- Comienza suavemente, e intensifica despacio. Un incremento demasiado rápido en la intensidad física o emocional del juego es causa directa de muchos problemas.

11.- El/la sumisa puede usar la técnica "De uno a diez" para indicar que esta dispuesto /a a recibir un azote o latigazo, y su intensidad. Un "Uno" es un suave toque, y un "Diez" una aplicación a toda potencia.

12.- Usad solo velas de parafina corriente para los "juegos calientes". Otras velas, como algunas de adorno, tienen una cera de superior punto de fusión que pueden causar quemaduras.

13. - Las pinzas de madera con muelle para colgar ropa pueden servir muy bien como pinzas eróticas en los pezones, genitales y otros puntos. Cierto tipo de pinzas que pueden encontrarse en las tiendas de papelería y material de oficina también son útiles. Hay que tener en cuenta que al pinzar en un área, se deja a ésta sin circulación sanguínea. Los expertos varían en sus apreciaciones sobre el tiempo que pueden mantenerse puestas las pinzas, pero todos expresan su opinión en términos de minutos. Las pinzas duelen especialmente al retirarlas. Se recomienda aquí la experimentación sobre uno mismo.

14. - No intentes efectuar "piercing" u otras actividades que impliquen atravesar la piel, a menos que poseas o lo hagas bajo la supervisión de alguien con profundos conocimientos sobre el tema.

15. - El bondage deja al sujeto peligrosamente vulnerable. Te recomendamos que permitas que te aten, te cieguen o te amordacen solo después de haber tenido un par de experiencias satisfactorias BDSM que no hubieran tenido que ver con el bondage.

16. - Nunca hay necesidad de atar ninguna parte del cuerpo de tu pareja tan firmemente como para que se duerma. Si así ocurre, libera inmediatamente la ligadura.

17. - Nunca dejes sola a una persona atada. Como norma general, permanece tan cerca de una persona atada como lo estarías de un niño pequeño a tu cuidado. (Si lo amordazas, más aun.)

18. - Otra regla general es que deberías ser capaz de liberar a una persona atada en un minuto, si ocurre alguna emergencia, incluso si se ha desmayado. Los practicantes experimentados de BDSM suelen tener a mano unas tijeras especiales (paramédicas, de puntas redondeadas) por si son necesarias.

19. - Aconsejó especial precaución si se practica cualquier tipo de auto-bondage.

20. - Tras amplias consultas médicas, hemos sido incapaces de descubrir alguna forma de estrangulamiento o sofocación que no sea impredeciblemente peligrosa y potencialmente mortal, por lo que son practicas absolutamente desaconsejables.


* Textos extraidos de Consejos para principiantes de Lady Green & Jay Wiseman

lunes, 27 de junio de 2011

¿Amo Dominante o buscador de sexo fácil? (de debate de sumisas en el chat)

El verdadero Amo Dominante que busca una sumisa, realmente interesado en su sumisión, no tiene prisa. Intenta conocerla antes de quedar para sesiones reales.
 Probablemente propondrán un primer encuentro en un lugar público y tranquilo donde poder ir conociéndose mejor, tanto emocional, como psíquicamente.

El verdadero Amo es respetuoso en todo momento con su sumisa porque le interesa verdaderamente su sumisión. Así que no te acosara a preguntas que no vengan a cuento, ni te dará ordenes hasta que ambos hayáis decidido que vas a ser su sumisa ya que mientras tanto no le perteneces y le interesa que haya entre ambos un ambiente relajado y de confianza.
El verdadero Amo se da a conocer para crear un ambiente de confianza, para que la sumisa se vaya soltando y descubrir que grado de obediencia, docilidad y servicialidad puede llegar a tener con él como futuro Amo.
Se trataran temas de D/s, como gustos en determinadas practicas, limites, etc. 


 Seguramente habrá varios encuentros antes de llegar a la entrega y sesiones D/s. Los necesarios hasta que se consiga el grado de confianza para la entrega e iniciación, sin temor, con seguridad y con consentimiento. Mientras haya miedos o dudas es mejor no empezar nada, unas sumisas necesitaran más tiempo y otras muy poco.

El Amo Dominante es paciente, no tiene prisas con tal de hacer las cosas bien. Así que no te preocupes, sabrá esperar al momento adecuado.
Para el Amo el sexo no es lo prioritario, sino un complemento más en la D/s.

Por otro lado, hay otros que se hacen llamar Amo pero tan soló son buscadores de sexo fácil. Que fantasean con ser Amos por un rato.
Este tipo de hombre mirara de llevarte rápidamente a su casa, a un hotel o algún lugar reservado y oculto para hacerte cualquier tipo de cosas sin concerte en absoluto y seguramente nada más conocerte.
No le importa demasiado como eres, ni que practicas D/s te atraen más, ni que limites tienes, probablemente ni mencionará las palabras obediencia ni sumisión.
Hablara mayoritarimente de deseo y de sexo.
Normalmente da ordenes a la sumisa como si fuera de su posesión sin siquiera conocerla ni poseerla.
No es paciente, siempre tiene prisa. Se preocupara más por tu apariencia física que por tu capacidad de obediencia y entrega.


Intentara todo tipo de tretas para desnudarla, tocarla, besarla, masturbarse o penetrarla. Ya que para ellos lo prioritario es el sexo, y la D/s es una fantasía morbosa temporal o a veces sólo el anzuelo para que la sumisa pique, pero ni tienen idea, ni les interesa en absoluto.
Y como es sumisa se permitirá el lujo, aunque no le pertenezca, de llamarla puta, perra, zorra, guarra o insultos por el estilo.
En los chats los distinguirás rápidamente porque lo primero que preguntan es como eres, tienes cam, msn y un acoso de preguntas interminables que no tienen nada que ver con la sumisión.
La mayoría de ellos son hombres casados que buscan amante para pasar el rato y creen que la sumisa es una mujer fácilmente follable.

Nosotras somos sumisas, somos obedientes y entregadas con quien debemos serlo, pero no somos tontas. Y esto, esto no es un Amo, esto es un tío caliente buscando sexo.

* Textos extraidos de un debate en el chat sobre Amos y buscadores de sexo.